Cuando una persona fallece, surge la cuestión de cómo se reparten sus bienes entre los familiares y demás posibles beneficiarios. Este proceso, regulado por el derecho de sucesiones, está marcado por un equilibrio entre la voluntad del testador y las normas que establece la ley.
En este contexto, uno de los interrogantes más frecuentes es qué ocurre con los hijos, dado que social y jurídicamente ocupan una posición destacada dentro de la familia. Precisamente por ello, resulta esencial analizar si la normativa impone algún tipo de obligación respecto a ellos en materia de herencia.
