En el ámbito del derecho de sucesiones, uno de los temas que más controversia genera tanto desde el punto de vista jurídico como emocional es el de la desheredación de un hijo. La figura del heredero forzoso, reconocida expresamente por el Código Civil español, limita de forma significativa la libertad del testador para disponer de sus bienes, especialmente cuando se trata de descendientes directos.
No obstante, aunque el principio general es que los hijos tienen derecho a recibir una parte de la herencia, la ley contempla determinadas circunstancias excepcionales en las que pueden perder ese derecho.
En este artículo abordamos en qué supuestos es posible desheredar a un hijo y qué alternativas existen cuando no concurren causas legales para ello.
